
En esta aventura nos ubicamos en la ciudad Chaouen, concretamente en las montañas del Rif, norte de Marruecos. Nos encontramos ante uno de las ciudades más visitadas tanto por turistas extranjeros como la propia gente proveniente de una gran variedad de ciudades marroquíes.
No sorprende el hecho de que sea uno de los lugares más atractivos y visitados por el azulejo de sus casas, la forma de cada una de sus calles, su ubicación geográfica y por las increíbles fotos que se pueden hacer.
Historia
En cuanto a la historia de esta fantástica ciudad se remonta en el siglo XV, período en el cual tanto judíos como «moriscos», llamados de tal forma a marroquíes que formaban parte del Ándalus en Granada y en Castilla, fueron expulsados de España por parte del rey Felipe III y a consecuencia de ello encontraron lugar para exiliarse. Una de las causas más importantes de su expulsión fue el peligro que suponían tanto los moriscos como los turcos del imperio otomano, ya que se sospechaba del peligro que supondría la posibilidad por parte de ambos de colaborar contra la Corona de España.

La parte antigua de la ciudad
La ciudad fue construida conjuntamente tanto por marroquíes como judíos, con lo cual, no resulta casualidad que las calles tengan un parecido a las de Andalucía.
Uno de los rumores que corren sobre el azulejo de la ciudad y de la mayoría de sus casas es a causa de que fue pintada por los judíos como símbolo de libertad.

Uno de los puntos mas importante las cuales hay que visitar es Ras el Ma es un manantial ubicado en lo alto de la montaña y es gracias al cual llega el suministro de agua potable a la ciudad.

Artesanía
La artesanía es motivo por el cual es de las más conocidas por ello, cosa que es posible observar a medida que se recorren las calles. Hay una diversidad de talleres artesanales con mucha abundancia en las calles de la ciudad de Chaouen, que se han ido traspasando y conservando por los artesanos hasta el momento. La artesanía de Chaouen ocupó un puesto muy importante en su economía en períodos anteriores, pero de todas formas, se sigue conservando como complemento a los ingresos turísticos que obtiene por la de miles de visitas que recibe cada año.

Gastronomía
En cuanto a la gastronomía de la ciudad es una ciudad fiel a la misma comida marroquí y lo podréis comprobar en el restaurante Aladín, como un tajjin o el conocido cuscús. También os recomendamos un vaso de té marroquí para tomarlo mientras se contempla el atardecer que nos brinda desde lo más alto la ciudad.

